12/01/2012

IX

Ahora que están cerca las elecciones se van dibujando los perfiles de quienes podrían gobernar desde la Asamblea Legislativa y los concejos municipales. Ayer se lanzó Raúl Beltrán Bonilla, el periodista al que por años he escuchado quejarse de la clase política a la que hoy quiere pertenecer. Quiere una curul en el Congreso.

Me pregunto: ¿criticará a quienes criticaba con fiereza? o ¿se pondrá la camisa azul de Concertación Nacional para seguir el juego de ese partido al que le gusta pegar el salto en la línea ideológica para colocarse del lado que mejor le conviene? También me pregunto: ¿habrá otros comunicadores que tomarán su ejemplo?

No siento ni simpatía y ni odio por Beltrán Bonilla, a pesar de que, según he odio, la mitad del país lo quiere y la otra mitad lo odia. Sólo espero que su presencia en la Asamblea ayude a dignificar la labor de los diputados y no a denigrar la de los periodistas.

2 Comentarios:

iba pasando dijo...

Recuerdo escuchar la crónicas de Beltrán Bonilla hace mil años en la YSKL, donde muy atinadamente criticaba a todos los funcionarios... hasta que vendió su alma a la política y se convirtió en traidor de la crítica. En ese momento perdió todo valor objetivo, ya no valía la pena escucharlo, por lo menos para mi.

Rafael Mendoza López dijo...

Eso creo yo también