10/01/2012

VIII

Las televisoras transmitiendo toda la tarde un acto de toma de posesión que debió durar hasta no más de las tres de la tarde. El acto de investidura de Daniel Ortega comenzó cuatro horas después de lo previsto porque aún no había llegado a Nicaragua el venezolano Hugo Chávez. Y todavía dicen que no hay injerencia Venezolana. Peor aun, que Chávez no es amo en algunos países. De todos modos, doy gracias a los dioses por no haber estado en la obligación de permanecer entre ese mar de gente donde no cabía un alfiler, en la plaza de la Revolución. O de ser Ortega y tener que dormir junto una mujer que necesita que le pasen una podadora por las axilas. Digo, en pleno siglo XXI...