Hoy me levanté con la sensación de que el país se va a la mierda. Sin rumbo. Al menos la incertidumbre de vivir al borde del abismo le imprime cierta emoción no planificada al tren del trabajo periodístico. ¿Qué pasará después? ¿Quién saldrá, quién entrará? Sólo Baco lo sabrá a estas horas de la mañana, en que tomo mi café con la incertidumbre siempre bien aceitada, y la tentación de mandarlo todo definitivamente a la chingada....
3 Comentarios:
Sin duda una tentación que golpea mi mente, suave pero constantemente...
Sin duda!
Publicar un comentario en la entrada