28/10/2009
08/10/2009
Un poema de Armando Rubio Huidobro
BIOGRAFÍA ANÓNIMA
Armando Rubio Huidobro
Soy un oscuro ciudadano
abandonado en medio de las calles
por el cuchillo sin pan del mediodía,
despojado y marchito
como el reloj de las iglesias,
sin otro oficio que vagar entre disfraces.
Soy el familiar venido a menos,
enraizado a las tabernas
y a la complicidad del bandolero.
Mi voz naufraga en los cristales de las tiendas,
y he perdido la vista en los periódicos,
pero tengo los pies bien puestos sobre la tierra
y una almohada que vuela por los hospitales
y por los dormitorios del oscuro hogar de nadie.
Tengo una celda amable en las comisarías,
y suelo bailar a hurtadillas bajo la noche
con mi camisa blanca
y mi corbata deshojada.
Soy un oscuro ciudadano
extraviado por el mundo:
voy cogiendo colillas de cigarros,
y canto en los tranvías,
y me peino hacia atrás, valientemente,
para mostrar mi noble frente anónima
en los baños públicos y en los circos de mi barrio.
Soy un oscuro habitante; no soy nadie;
en nada me distingo de algún otro ciudadano;
tengo abuelas y parientes que se han ido
y una espalda ancha que socava
la pared amiga de las cervecerías.
Soy una ola entre todas las olas,
una ola que se levanta
a las seis de la mañana
porque ya no puede
oler el polvo de su casa,
una ola que se alza, alborozada
hacia las playas
para un retorno interminable al centro de las cosas
donde las olas todas
se empujan mutuamente
estériles y solas.
Porque yo no soy digno de mi semen,
Señor, yo no soy nadie;
estoy en medio de las calles
girando como un organillero
con mi camisa gastada, inamovible,
mirándome la punta del zapato
por si alguien quiere darme
una moneda que no quiero,
aunque nadie me ha visto pasar
esta tarde ni nunca,
porque nunca soy alguien,
ni siquiera un oscuro ciudadano
resucitado por el hambre.
Mi voz ha muerto en los cristales de las tiendas,
y tengo una espuma de mar aquí en la boca, ebrio,
porque soy una ola entre todas las olas,
que viene a morir en esta arena de miseria
decentemente con su traje de franela
y su ciega corbata
como buen hombre que era.
Fui un oscuro ciudadano,
Señor, no lo divulgues,
cesante, ¡sí!
Hasta aquí llegó la vida,
pero recuerda al fin:
yo nunca pedí nada
porque tuve camisa blanca.
29/09/2009
Chirajito, ¿diputado?
Aunque los asuntos en la Asamblea Legislativa se resuelvan bajo la lógica circense, no es común ver a un payaso de profesión rondar en los pasillos del primer Órgano del Estado. Ayer, la aparición en el Congreso de Arístides Alfaro Samper, el hombre que tras la pintura de payaso encarna a Chirajito, levantó algunas suspicacias en el personal legislativo. Más aún, porque era evidente que no lo hacía para amenizar alguna fiesta. Para peor, estaba sentado en la sala de espera de la fracción legislativa del FMLN.
"Quiere ser diputado", se aventuraba un trabajador de la Asamblea. Otros, incrédulos, negaban que aquel hombre de vivaz mirada y cejas gruesas se tratara del que domingo a domingo nos divertía a los que ahora traspasamos la barrera de los 30. Lo cierto es que Alfaro Samper no ignora lo que significa estar parado en las arenas movedizas de la política. Ya lo hizo en el 2000, cuando el Partido Liberal Democrático (PLD) tenía planes para él. Fue postulado como candidato a primer diputado por el departamento de San Vicente, pero un mes después pasó del primero al tercer puesto. Y, claro, no ganó.
Su aparición por el Congreso es una incógnita que para muchos tiene de intrascendente lo mismo que su paso aquel por la política de principios de siglo. ¿Qué buscará el amigo de tantos niños? ¿Será que el FMLN le hace guiños y muecas para que se una a sus filas? No dudo que sería un buen diputado, pero creo que los payasos deberían estar o en el circo o en las fiestas infantiles, así como los diputados -que no todos- tendrían que estar ocupándose de problemas del país y no diciendo payasadas. Mejor, querido Chirajito, has lo que oyes y no lo que miras.
"Quiere ser diputado", se aventuraba un trabajador de la Asamblea. Otros, incrédulos, negaban que aquel hombre de vivaz mirada y cejas gruesas se tratara del que domingo a domingo nos divertía a los que ahora traspasamos la barrera de los 30. Lo cierto es que Alfaro Samper no ignora lo que significa estar parado en las arenas movedizas de la política. Ya lo hizo en el 2000, cuando el Partido Liberal Democrático (PLD) tenía planes para él. Fue postulado como candidato a primer diputado por el departamento de San Vicente, pero un mes después pasó del primero al tercer puesto. Y, claro, no ganó.
Su aparición por el Congreso es una incógnita que para muchos tiene de intrascendente lo mismo que su paso aquel por la política de principios de siglo. ¿Qué buscará el amigo de tantos niños? ¿Será que el FMLN le hace guiños y muecas para que se una a sus filas? No dudo que sería un buen diputado, pero creo que los payasos deberían estar o en el circo o en las fiestas infantiles, así como los diputados -que no todos- tendrían que estar ocupándose de problemas del país y no diciendo payasadas. Mejor, querido Chirajito, has lo que oyes y no lo que miras.
23/09/2009
¡DE LOS INTELECTUALES, LÍBRAME SEÑOR!

(escrito por Rafael Mendoza (El Viejo)
He recibido el documento “INTELECTUALES SALVADOREÑOS COMPROMETIDOS CON LA REVOLUCIÓN CULTURAL” a través de cuatro correos internéticos (¡Sí! Así debe ser el adjetivo. Yo no soy intelectual, soy creador y si no encuentro el término preciso lo creo). Se trata de un pronunciamiento mediante el cual esa agrupación noticia la firma del acta de constitución del Foro de Intelectuales de El Salvador, acto al que –afirman- asistieron treinta y dos personas y que los sustentantes califican de histórico. Tal acontecimiento ocurrió el 12 de septiembre, día que según los forenses quedará grabado “de aquí a la eternidad”. ¡Imaginaos! El telescopio espacial Hubble sigue enviando fotografías de galaxias distantes a 25 millones de años luz y de estrellas que están naciendo, pero pareciera que aquí en Salvador, el tiempo se detuvo el 12 de septiembre de 2009. Por fortuna no es cierto. El problema es que quienes crearon esa bella figura quisieron decir que la fecha será inolvidable. El problema es que no es necesario saber escribir ni expresarse para ser intelectual. ¡En serio!
Vemos pues que hay en el país al menos treinta y dos intelectuales reconocidos como tales y organizados en un foro. Me parece que se han quedado por fuera muchísimos más, entre ellos, los jóvenes matemáticos que la UES prepara como talentos. ¿Será que lo de intelectual, según el Foro (¡Excelente expresión! Digan si no: “según el Foro”, “el Foro dixit”. Buena para el futuro –perdón, no recordaba que el tiempo se ha detenido ya- ¡Cuál futuro!); decía ¿será que lo de intelectual solo se refiere a “músicos, poetas, novelistas, dramaturgos, investigadores científicos”, similares y conexos, como define en sus primeros párrafos el documento que comentamos? ¿O será que todos los demás que no se han incorporado no son considerados aptos? Porque hay que advertir que en ese pronunciamiento, el Foro define los tipos de intelectuales; y sólo los que define como “orgánicos” son los auténticos intelectuales y, por ende, los que merecen pertenecer al Foro. Los de ese tipo son “los que trabajan para los oprimidos... los que están insertos y forman parte de las luchas populares... los que ponen su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política... que en muchos casos se encuentran desempleados o trabajan independientemente (¿tienen una editorial, una academia, un hotel u otro tipo de empresa o comercio?)... y no encajan en “el perfil que exige ser funcionario internacional, miembro de una ONG o empleado de Gobierno”.
Esta última condición, ser empleado de gobierno, permite entrever que muchos intelectuales que supuestamente eran miembros del Foro, no deben estar ahí, porque es sabido que aquel personaje que se lamentaba de que “nadie sabe para quien trabaja” trabaja desde hace años en la Procuraduría General de la República (¡En el Gobierno... Fuchi!) y no en la planta baja. Por supuesto que el procurador anterior lo tenía “ninguneado”, pero a pesar de ello ese intelectual siguió ahí e hizo gran parte de su obra dentro del ambiente gubernativo. Y no creemos que por eso haya caído en la definición que de “intelectual burócrata” nos dan en este último documento los del Foro: “perdió su naturaleza, se convierte en ideólogo del sistema, es un empleado más (¡Qué nocivo es ser empleado! ¡Ave María Purísima!)con el agravante (de) que es el encargado de justificar, mantener y perpetuar el sistema político-social y modelo económico de dominación, este tipo de intelectual se convierte en reaccionario...” ¡Jesús del Huerto! ¿Unos pecan por la paga y otros pagan por pecar?
Visto lo anterior, yo mejor renuncio a mi empleo y ahí que mi mujercita, mi hija que trabaja en una ONG y no tiene seguro social, y mis nietecitos, comamos lo que el Señor disponga. Un intelectual no debe trabajar en ninguna institución. ¡Qué jodido! ¡Y si pongo una mi venta de mangos “twiste” en la entrada de mi casa, los intelectuales economistas organizados van a decir que soy “empresario”! ¡Ah!... Dicen los del Foro que “En El Salvador, los intelectuales han sido marginados tanto por la izquierda como por la derecha...” Pero... ¿Cómo entendemos eso? ¿Y que no eran los del Foro los que querían que su recién nombrado Presidente trabajara como Secretario de Cultura en el actual Gobierno que está compuesto por quienes, según dijeron en el anterior manifiesto forense, son “los que quieren seguir usufructuando el continuismo arenero y de derecha en detrimento del pueblo salvadoreño...” Esto debe ser la antítesis de la contradicción que conduce a la formulación del cuestionamiento del método que mueve el cambio de la palanca. Más o menos algo así se lee en el pronunciamiento. Y mejor aquí me quedo porque me doy cuenta de que debo volver a estudiar materialismo científico, histórico y salvatrucho. ¡Y que ni se me ocurra mencionar a Gramsci! ¡Me va a costar entenderlo, como la primera vez, porque no soy un intelectual sino un simple Trabajador de la Cultura dedicado a crear poemas y textos como este! ¿Queréis que os lo demuestre? Ahí os va caros lectores:
¡Santo Dios! ¡Santo fuerte!
Pobre del que en intelectual se convierte!
Vemos pues que hay en el país al menos treinta y dos intelectuales reconocidos como tales y organizados en un foro. Me parece que se han quedado por fuera muchísimos más, entre ellos, los jóvenes matemáticos que la UES prepara como talentos. ¿Será que lo de intelectual, según el Foro (¡Excelente expresión! Digan si no: “según el Foro”, “el Foro dixit”. Buena para el futuro –perdón, no recordaba que el tiempo se ha detenido ya- ¡Cuál futuro!); decía ¿será que lo de intelectual solo se refiere a “músicos, poetas, novelistas, dramaturgos, investigadores científicos”, similares y conexos, como define en sus primeros párrafos el documento que comentamos? ¿O será que todos los demás que no se han incorporado no son considerados aptos? Porque hay que advertir que en ese pronunciamiento, el Foro define los tipos de intelectuales; y sólo los que define como “orgánicos” son los auténticos intelectuales y, por ende, los que merecen pertenecer al Foro. Los de ese tipo son “los que trabajan para los oprimidos... los que están insertos y forman parte de las luchas populares... los que ponen su intelecto al servicio de la justicia social, económica y política... que en muchos casos se encuentran desempleados o trabajan independientemente (¿tienen una editorial, una academia, un hotel u otro tipo de empresa o comercio?)... y no encajan en “el perfil que exige ser funcionario internacional, miembro de una ONG o empleado de Gobierno”.
Esta última condición, ser empleado de gobierno, permite entrever que muchos intelectuales que supuestamente eran miembros del Foro, no deben estar ahí, porque es sabido que aquel personaje que se lamentaba de que “nadie sabe para quien trabaja” trabaja desde hace años en la Procuraduría General de la República (¡En el Gobierno... Fuchi!) y no en la planta baja. Por supuesto que el procurador anterior lo tenía “ninguneado”, pero a pesar de ello ese intelectual siguió ahí e hizo gran parte de su obra dentro del ambiente gubernativo. Y no creemos que por eso haya caído en la definición que de “intelectual burócrata” nos dan en este último documento los del Foro: “perdió su naturaleza, se convierte en ideólogo del sistema, es un empleado más (¡Qué nocivo es ser empleado! ¡Ave María Purísima!)con el agravante (de) que es el encargado de justificar, mantener y perpetuar el sistema político-social y modelo económico de dominación, este tipo de intelectual se convierte en reaccionario...” ¡Jesús del Huerto! ¿Unos pecan por la paga y otros pagan por pecar?
Visto lo anterior, yo mejor renuncio a mi empleo y ahí que mi mujercita, mi hija que trabaja en una ONG y no tiene seguro social, y mis nietecitos, comamos lo que el Señor disponga. Un intelectual no debe trabajar en ninguna institución. ¡Qué jodido! ¡Y si pongo una mi venta de mangos “twiste” en la entrada de mi casa, los intelectuales economistas organizados van a decir que soy “empresario”! ¡Ah!... Dicen los del Foro que “En El Salvador, los intelectuales han sido marginados tanto por la izquierda como por la derecha...” Pero... ¿Cómo entendemos eso? ¿Y que no eran los del Foro los que querían que su recién nombrado Presidente trabajara como Secretario de Cultura en el actual Gobierno que está compuesto por quienes, según dijeron en el anterior manifiesto forense, son “los que quieren seguir usufructuando el continuismo arenero y de derecha en detrimento del pueblo salvadoreño...” Esto debe ser la antítesis de la contradicción que conduce a la formulación del cuestionamiento del método que mueve el cambio de la palanca. Más o menos algo así se lee en el pronunciamiento. Y mejor aquí me quedo porque me doy cuenta de que debo volver a estudiar materialismo científico, histórico y salvatrucho. ¡Y que ni se me ocurra mencionar a Gramsci! ¡Me va a costar entenderlo, como la primera vez, porque no soy un intelectual sino un simple Trabajador de la Cultura dedicado a crear poemas y textos como este! ¿Queréis que os lo demuestre? Ahí os va caros lectores:
¡Santo Dios! ¡Santo fuerte!
Pobre del que en intelectual se convierte!
13/09/2009
Otra foto de "guerra"
Hace unos días nuestra compañera Lissette Lemus obtuvo un galardón en una de las ramas del prestigioso The World Press Photo con una imagen que muestra a una mujer recién asesinada, mientras es observada por unos niños a bordo de una furgoneta. La foto no es menos que espeluznante, al grado que los jurados que la premiaron, como argumento de su decisión, dijeron que la escena parece de guerra. Guerra sí, pero de otra, la de violencia social.
La foto de arriba, del colega Mario Amaya, bien entraría en la misma categoría, pero se trata de unos niños que se habían refugiado después de una balacera en el centro de San Salvador. Con menos crudeza que la de Lissette, pero con la misma dosis de desconsuelo, la imagen de Mario es digna que de cualquier galardón. ¿Parece o no una foto de guerra?
La foto de arriba, del colega Mario Amaya, bien entraría en la misma categoría, pero se trata de unos niños que se habían refugiado después de una balacera en el centro de San Salvador. Con menos crudeza que la de Lissette, pero con la misma dosis de desconsuelo, la imagen de Mario es digna que de cualquier galardón. ¿Parece o no una foto de guerra?
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